EL “TIMO NARANJA”. O COMO YUSCHENKO NO FUE “ENVENENADO” POR RUSIA

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Han pasado casi 3 años del envenenamiento de Victor Yuschenko y aún no se sabe quien o que fue el causante del mismo.

Hoy día se considera poco ético preguntar al presidente de Ucrania sobre su “cena secreta” de entonces. Al preguntarles por el cado, en el secretariado del presidente responden que “el presidente de Ucrania quiere saber quiénes son los culpables”. La secretaria de prensa del presidente, Irina Gueraschenko confirma constantemente que “el presidente está interesado en el rápido esclarecimiento del caso de su envenenamiento”. Pero entonces, ¿por qué todo el tiempo ha intentado echar tierra sobre él?, ¿Porque se empeñaron en DIFAMAR A RUSIA diciendo que sus servicios de seguridad habían estado detrás de todo?

images3.jpgAl principio, nada más llegar al poder decía a los cuatro vientos que pronto se sabría quiénes fueron los asesinos de Gongadze. A los tres meses la investigación se silenció. Cuando en las ruedas de prensa los periodistas preguntaban al presidente porqué no solucionaba estos sonoros casos, siempre evadía la respuesta. Todo esto lo lleva la fiscalía, no yo. Yo solo llamo a ser honrado, a encontrar a los culpables, etc. Sobre la cena lo conté ya todo en 2004. Pero sobre este tema se le puede decir de manera constructiva al presidente: usted no contó todo, Victor Andreevich. O al menos nosotros no lo entendimos.

Recordemos brevemente como fue este supuesto envenenamiento del que se acusó directamente a Rusia de estar detrás. En 2004, en el momento más intenso de la campaña en su recorrido por todo el país, el entonces candidato a presidente de repente, a comienzos de septiembre desapareció unas cuantas semanas de la arena pública. Los partidarios del candidato opositor estaban perplejos: ¿qué ha sucedido?, ¿cómo puede dejar la campaña electoral en un momento así?”. También estaban perplejos los periodistas. Se veían confundidos incluso los partidarios de su oponente Yanukovich.

corleone.jpgDespués Victor Yuschenko mostró al pueblo su nuevo rostro. El 21 de septiembre al salir a la tribuna del parlamento, dijo que le”había envenenado alguien del gobierno”. Dijo que quería saber concretamente quién había sido. Y por eso prometió que en cuanto fuera presidente iba a investigar el asesinato del periodista Gongadze y del jefe del banco nacional de Ucrania Hetman, junto con su envenenamiento.

Yuschenko contó a los periodistas que le habían envenenado durante una cena con el jefe de los servicios secretos Igor Smeshko y su segundo Vladimir Satsyuk. También salió a la palestra Timoshenko y dijo: “sabemos quién está tras el envenenamiento, e inmediatamente tras la victoria en las elecciones, cuando haya un fiscal honrado, un ministro de interior honrado, un jefe de los servicios secretos honrado, la investigación se concluirá en unos meses”.

Después en una entrevista en el semanario “Espejo semanal” la esposa de Victor Yuschenko Katerina dijo: “la noche del 6 de septiembre Victor volvió tarde a casa. Le besé y sentí en los labios un sabor a medicamento. Le pregunté si había tomado algo. A esto Victor reconoció que había estado en una reunión a la que no tenía muchas ganas de ir. Unos días después su estado empeoró y los médicos ucranianos dijeron que se sufría una intoxicación doméstica. Sus amigos insistieron en que se le viese en una clínica europea. Los médicos austriacos establecieron que el diagnóstico y el tratamiento en Ucrania habían sido incorrectos. Dijeron que si hubiera tardado unos días más y de le hubieran hospitalizado, el riesgo de muerte habría sido del 80%.

Esta es toda la información del envenenamiento que han suministrado Yulia Timoshenko, Victorla-naranja-se-pone-chunga.jpg Yuschenko y su esposa a los casi tres años del envenenamiento. Esta historia, tras la victoria electoral y la llega de jefes honrados para el ministerio del interior, servicios secretos y fiscalía, ha quedado sepultada por el secreto de la investigación. Al igual que ha sucedido con los casos Gongadze, Hetman, Chornobil y muchos otros.

Después esta historia del envenenamiento ha empezado a cubrirse de mitos y comentarios de todos, cuando alguien ha podido acceder a Yuschenko y sus análisis de 2004. Aquel año en septiembre se formó una comisión de investigación parlamentaria sobre el atentado contra la vida del candidato a presidente Victor Yuschenko. Entre sus miembros estuvo el odioso ministro de sanidad de los tiempos del gobierno de Timoshenko, Nikolai Polischuk. Entonces era diputado-médico, y dijo más alto que los demás que habían envenenado a Yuschenko. ¿No fue por esto que recibió el cargo de jefe del ministerio de protección de la salud?

El diputado de la cuarta legislatura Stepan Gabrish dijo entonces: “el equipo de Victor Yuschenko lo presenta seriamente. A mi me parece que hay mucho de psicosis alrededor de este problema. Un problema que solo siente una persona: Victor Yuschenko. Y las manipulaciones sobre su salud como arma política son condenables”. El 7 de octubre de 2004 el jefe de la comisión parlamentaria sobre la investigación del envenenamiento, Vladimir Sivkovich dijo que “no hay motivos para decir que se ha producido un atentado contra la vida de Victor Yuschenko”.

A los tres meses la clínica austriaca Rudolfingerhaus publicó las conclusiones oficiales; en la sangre de Victor Yuschenko se habían encontrado dioxinas. “No tenemos dudas. La dioxina es una de las sustancias más tóxicas existentes. El envenenamiento de Yuschenko fue indudablemente planeado”, dijo a los periodistas el médico jefe Mijail Zimpfer.

¿Le envenenaron…?

Supongamos que Ciertamente envenenaron a Yuschenko. ¿Pudo suceder la noche del 5 al 6 de septiembre? A partir del 10 de octubre de 2004 toda la sociedad creyó a pies juntillas que había tenido lugar el extraño hecho de una “reunión del candidato Yuschenko con los jefes de los servicios secretos Igor Smeshko y Vladimir Satsyuk, tras la cual el candidato se sintió mal”. Pero el hecho de tal encuentro ya pone en guardia. ¿Para qué asistieron al encuentro Smeshko y Satsyuk? ¿Quién lo organizó y con qué objetivo? ¿De qué hablaron? ¿Por qué el encuentro se organizó en la dacha de Satsyuk en Osokorki? ¿Y qué hacía en este encuentro David Zhvaniya (antiguo primer ministro de Georgia con Saakashvili, muerto en extrañas circunstancias)? A finales de 2004 las respuestas a estas preguntas no interesaban a nadie. Extraño, pero ni siquiera ahora nadie busca una respuesta.

Si le envenenaron en este encuentro, lo pudieron hacer Smeshko o Satyuk. O Zhvaniya…boris en foto de archivo Nadie ha descartado definitivamente la versión de que quien envenenó a Yuschenko fue su “querido amigo”. Dicen que David Zhvaniya en aquel tiempo colaboraba intensamente con Boris Berezovski, que era por aquel entonces el contacto con el “inglés”. Hasta el mismo 9 de septiembre Zhvaniya no se separó prácticamente de Yuschenko, le acompañaba en todos sus viajes. Precisamente él era quien intentaba a menudo organizar encuentros. Y después del 9 de septiembre de repente se alejó de la campaña electoral y prácticamente dejó de interesarse por lo que sucedía.

¿Con qué objeto el entorno de Yuschenko podría haber dado tal paso? Digamos que para acelerar la revolución naranja. Para que Yuschenko actuara de una manera más radical, creyendo que su vida estaba amenazada. Crear un gran escándalo con la actuación de un agente químico. Y enmascarar el “aditivo alimentario” como una operación ajena con las consecuentes revelaciones de quienes eran los ejecutores y casi revelación las circunstancias del envenenamiento. El programa del “envenenamiento controlado”, a juzgar por todo, lo conocían sólo unas pocas personas de su círculo. Y Zhvaniya sería aquel en quien delegaron como “invitado a la cena”. Precisamente él fue quien más tarde realizó las más fuertes acusaciones contra los servicios secretos rusos. En diciembre de 2004 Zhvaniya dijo: “hay un tal Kurochkin, es el representante en Kiev del llamado “Club ruso”. No se avergüenza de decir ante la gente que tiene gente, materiales del FSB que pueden ayudar a quitar de en medio a Yuschenko”.

En la tan recordada y publicitada cena trabajaron 9 personas, entre los cuales había 2 cocineros uzbecos invitados especialmente para preparar un plov (plato de arroz). Al igual que el plov, el resto de los platos fueron servidos a todos. El encuentro fue organizado por iniciativa de Davis Zhvaniya y se aplazó varias veces. Yuschenko llegó con 4-5 horas de retraso a la cena. Para entonces Yuschenko había cenado un par de veces: en Chernigov y por el camino a Kiev. Sólo el círculo más cercano de Yuschenko conocía el encuentro con Satsyuk. El propio Chervonenko, con humildad y obsequiosidad cumplió con la orden de abandonar su puesto y volver a casita. A la escolta le sirvió la cena la gente de Satyuk. La posibilidad técnica de realizar una operación en la dacha del jefe de los servicios secretos, por supuesto, existía. El veneno se pudo añadir en el plov uzbeco. ¿Quién distinguiría un granito entre el arroz?

Y por supuesto lo pudieron añadir Smeshko o Satsyuk. Si hubieran recibido la orden de arriba de matar a Yuschenko. Pero parece que unos experimentados oficiales de los servicios secretos habrían actuado con más profesionalidad. ¿Acaso habrían cometido el error fatal de no dar una dosis suficiente a Yuschenko? Quieren hacernos creer que los servicios secretos en la época de Kuchma eran así de incompetentes. ¿Si hubiesen trabajado en estos servicios secretos y recibido el encargo de eliminar a Yuschenko, acaso habrían elegido un veneno tan poco adecuado para cometer el asesinato? Lo más probable es que hubieran provocado un accidente aéreo o de coche. Habrían elegido una variante parecida a la que no llamó tanto la atención en la campaña electoral de 1999 con Vyacheslav Chornobil. No habría veneno en la sangre, y un accidente de avión con Yuschenko a bordo habría sido una triste casualidad. Reconozcámoslo, suena más convincente para la opinión pública.

¿… o no le envenenaron?

La oposición se había preparado a conciencia para la revolución naranja, formando su propio y poderoso “puño informativo” con millones de periódicos gratuitos. Inesperadamente para todos los participantes en las elecciones de 2004 hacia la mitad de la campaña había una inesperada igualdad, que sólo podría (y debería) romperse con un shock. Este shock fue el intento de asesinato de Victor Yuschenko.

Muchos politólogos y agentes de relaciones públicas acercaron el país a la revolución. Conocían a fondo la mentalidad del pueblo ucraniano y su posición de “eso no me atañe”. Yuschenko parecía demasiado joven. Demasiado para ser convincente. Y la población se dividió en dos, la que apoyaba a Yuschenko y la que apoyaba a Yanukovich.

Los soviéticos estaban acostumbrados a que el presidente tuviera más de 60 años. Yuschenko tenía justo 50, y por su aspecto no parecía andar sobre los 40. La juventud se asocia con la falta de experiencia. Para líder de la oposición no está mal, pero para “padrecito zar” no vale. Y entonces los relaciones públicas pudieron decir a Yuschenko: quiéres ser presidente, tienes que sacrificar algo. Aunque sea porque la población no se alteró demasiado cuando Yuschenko había dicho que habían intentado atropellarle con un camión. La población no reaccionó unánimemente. ¿Si quisieron atropellarle, por qué no lo hicieron? Si le amenazaron, ¿por qué no le mataron? Haga trabajar a la imaginación la dieferencia entre estas dos situaciones: frente a usted a un joven Yuschenko de la Maidán, con cara de jovencito, que le dice: “me ha intentado matar Yanukovich”, o un Yuschenko con arrugas, con aspecto de persona de edad con experiencia que asegura: “el poder ha intentado matarme”. Si las dioxinas envenenan todo el organismo, ¿por qué solo ha “envejecido” la cara? Las manos y el cuello no han resultado tocados. Algunos médicos aseguran que es simplemente una reacción del organismo, otros aseguran que algo así no puede suceder. Como si todo hubiese sido planeado como campaña de relaciones públicas.


Para la gente que no está relacionada con ninguna tecnología de campañas de imagen esta versión les parecerá demasiado fantástica. ¿Acaso podría Yuschenko, para obtener el sillón presidencial hacerse algo así? No podría volver atrás. Además Yuschenko no ha intentado hasta el momento “rejuvenecerse” u operarse la cara. Porque la gente a la que no le gusta su política dice que es “demasiado joven e inexperto”.

¿Al presidente no le interesa saber la verdad?

¿Qué porcentaje de verosimilitud tiene el envenenamiento de Yuschenko? El 50%. El otro 50% por que no le envenenaron. O sí o no, no hay otra respuesta.

Los fiscales generales en estos dos años siempre han dicho: “puede ser”. La fiscalía dirigida por Guenadi Vlasilievich abrió el caso por intento de asesinato de Victor Y. Yuschenko. Después el fiscal general Svyatoslav Piskun aseguró que estaba cerca de concluir la investigación. Pero le echaron, y en su puesto pusieron como fiscal a Kutsim, el principal investigador del caso Yuschenko. Ahora la fiscalía, dirigida por Medvenko hacer ver que investiga el caso Yuschenko con todas sus fuerzas. ¿Creen ustedes que Yuschenko no tiene ni idea de lo que le ha pasado en la cara? Hablando en serio, tenemos dudas sobre ello. Si alguien intenta asesinarle y desfigura su cara, ¿acaso usted, una vez llegado al poder, no intentaría en primer lugar descubrir al culpable, a cualquier precio?

¿Por qué quieren echar tierra sobre él? Al comentar esta pregunta para Ura-Inform, el jefe de la comisión parlamentaria sobre la investigación del envenenamiento de Yuschenko en la cuarta legislatura, Vladimir Sivkovich nos dijo:

– En ningún país del mundo ha habido nunca una investigación normal. Recuerde el caso del asesinato de Kennedy. Se me hace difícil ponerme en el papel de Pavel Glova y hacer pronósticos de cuando se descubrirá el caso del envenenamiento. No quiero manifestar presuposiciones de quién es el culpable y qué sucedió. Todas las personas que se encuentran cerca del presidente, en cualquier país se llaman el ·círculo del infierno”. Es posible que molesten a la investigación. O puede ser que sea muy complicado.

¿O puede ser que no se investigue precisamente porque no hubo envenenamiento? ¿O, porque, si lo hubo en él participó gente a la que Yuschenko no puede entregar? Tal vez los “buenos amigos”, Kuchama y otros que tienen demasiada información sobre el presidente y su círculo. En cualquier caso el punto final sobre este caso no se pondrá pronto. SI se llega a poner algún día.

En lugar de postdata

Entre la población y los medios de comunicación ucranianos la información sobre el que fue el “caso nº 1” no suscita ningún interés. “La popularidad de Yuschenko está cercana a cero, de la revolución no queda nada, – dice Vladimir Malinkovich, director del instituto de investigaciones políticas. – la gente ha perdido el interés en esta historia”.

La división de la coalición naranja en Ucrania es un duro golpe para todos los que veían en este movimiento la punta de lanza de una reorientación política «occidental» de la región. Por otra parte, la reciente revelación del financiónbesa-la-mano-al-padrino.jpg ilegal (más de 15 millones de Euros) de la campaña del presidente Yushchenko por parte del oligarca ruso Boris Berezovski podría conducir, teóricamente, a una invalidación de las elecciones presidenciales de enero de 2005.

En Vremya Novostyey, de Kiev, Piotr Simonenko, primer secretario del Partido Comunista Ucraniano, rebate toda esta agitación. En su opinión, no se trata más que de una nueva fase del plan geopolítico imaginado en el exterior del país durante la formación del poder «naranja». La estrategia de situar a la primera ministra destituida, Yulia Tymoshenko, en la piel de una opositora, permite presentar una candidata «naranja» que no tendrá que asumir el fracaso de la política implementada. Así, habiendo captado los votos leales y disidentes en 2006, los naranjistas se unirán nuevamente después de las elecciones. Considera que se trata de un conflicto entre grupos financieros que terminarán por reconciliarse cuando sus intereses económicos lo exijan. Una vez obtenida la mayoríyushchenko-pelotilla-sumiso-de-los-yankees.jpga parlamentaria, sus representantes trabajarán para incorporarse a la OTAN y a la OMC e intensificarán la colaboración del GUAM [Georgia, Ucrania, Azerbaiyán y Moldavia] contra Rusia.

Por su parte, en Novyie Izvestia, de Kiev, el ex primer ministro ucraniano, Leonid Kravchuk, fuente de la revelación sobre el financiamiento de la campaña de Yushchenko, afronta igualmente las consecuencias de este asunto. Si bien desacredita un movimiento que se pretendía limpio, el procedimiento de moción de censura tiene pocas oportunidades de dar resultado. Es de la opinión de que estos conflictos entre primer ministro y presidente se inscriben en la tradición política del país y no tienen consecuencias, pues las relaciones terminan por normalizarse entre ambas partes.

El diario conservador francés Le Figaro da la palabra a la principal interesada, la multimillonaria ucraniana Yulia Tymoshenko, ex primera ministra de Ucrania y dirigente del Partido de la Madre Patria, quien se empeña en tranquilizar a los partidarios del campo «naranja»: la revolución democrática no está muerta, incluso si el nuevo gobierno nombrado por el presidente Yushchenko está más próximo del antiguo régimen Kuchma. – Sin embargo, para ella, lo principal es que las tensiones políticas en Ucrania no atenten contra la imagen de la revolución naranja en Occidente. La moderación de sus palabras en dirección de los lectores no rusoparlantes contrasta de manera singular con el tono que ha adoptado en la prensa ucraniana durante estas últimas semanas. Es evidente que se trata de minimizar la crisis en el exterior y tranquilizar a quienes ostentan el poder tutelar en Occidente. La misma línea defienden Stephen J. Flanagan y Eugene tymoschenko-con-la-thatcher.jpgRumor, del Institute for National Strategic Studies, en el International Herald Tribune. Si bien la crisis política en Ucrania es decepcionante para los que habían creído en la revolución naranja, no debe perderse la paciencia y debe analizarse según el camino recorrido desde 1991. No es porque el nuevo primer ministro ucraniano llame a mejorar las relaciones con Rusia que hay que alarmarse y pensar que el país se aleja de Occidente. Ucrania es un buen alumno atlantista que se aleja de Rusia para estrechar relaciones con Estados Unidos, la OTAN, la Unión Europea y participa en la guerra de Irak. Eso es lo que cuenta.

Es también la actitud para con Rusia lo que preocupa a Andrei Piontkovsky, analista del Hudson Institute, en el Washington Times, diario muy apreciado por los neoconservadores estadounidenses. Considera que las relaciones entre Estados Unidos y Rusia han alcanzado un nivel de desequilibrio nunca antes visto desde Yalta en 1945 y pone como prueba la actitud «obsequiosa» del presidente Bush para con el presidente Putin, mientras que éste se mostrara escandalosamente «arrogante» según el autor. Aprovechando el superdespliegue norteamericano en Irak y la reconstrucción después del huracán Katrina, Vladimir Putin mueve los peones de su estrategia antinorteamericana. Reclama la retirada de las tropas extranjeras de Irak, ayuda a quienes se oponen a las bases norteamericanas en el Cáucaso y apoya a los países «no amistosos» como Irán o China. Para el autor, esta estrategia no es buena, ni para Rusia ni para Estados Unidos. A buen entendedor…

Y precisamente Christopher Walker, director docente en la Freedom House, laboratorio de propaganda política dirigido hasta hace poco por el ex director de la CIA James Woolsey, se interroga en el International Herald Tribune sobre el «problema 2008» en Rusia. Considerando que Vladimir Putin llegó al poder de forma dudosa, al autor le preocupa lo que éste hará al término de su último mandato. Hasta 2008, habrá diez escrutinios importantes en la ex área soviética. Ahora bien, Walker comprueba una ausencia de mecanismos de sucesión democrática en esta misma área, donde pocos presidentes han abandonado el poder voluntariamente. Para él, el Kremlin ha iniciado ya la campaña al trabajar por eliminar a los potenciales rivales con la ayuda del arma judicial y apoyándose en una prensa complaciente. Por lo tanto hay que movilizarse para evitar un escrutinio falseado y para que las elecciones sean libres, lo que equivale a decir que sería deseable que Putin no fuera reelecto en 2008 y que hay que trabajar en la organización de una «revolución colorada».

Para alcanzar este objetivo, Estados Unidos puede contar con el activismo de militantes expertos como el ucraniano Serguei Taran, quien fuera una de las figuras cimeras del movimiento estudiantil Pora, actor principal de la «revolución naranja». Interrogado por Deutsche Welle, la radio alemana para el extranjero, Serguei Taran presenta el instituto por él fundado y cuyo objetivo es exportar la «democracia» a los países de la zona. Basándose en una red pretendidamente informal -que olvida precisar que es financiada en secreto por la rama ucraniana de la Open Society Institute, de George Soros- Taran pretende aplicar a países como Azerbaiyán o Bielorrusia los métodos de insurrección cívica no violenta que ya mostraron su validez en Georgia o Ucrania. La entrevista no aborda los desafíos e implicaciones geopolíticas de su acción, pero Taran da muestras de una ingenuidad un tanto sospechosa, tratándose de un doctor en ciencias políticas de la Duke University. Defiende la acción de su instituto como animado por la simple voluntad de «salvar al mundo» y «ayudar a construir un mundo mejor».

Por si alguien tiene un mayor interés por el materia, le adjuntamos abajo algunas de las fuentes mencionadas:

«Yushchenko y Tymoshenko estarán en familia»

Autor Piotr Simonenko


 Piotr Simonenko es el primer secretario del Partido Comunista de Ucrania.

Fuente Vremya Novostyey (Rusia)
Referencia ««Ющенко и Тимошенко будут дружить семьями»», por Piotr Simonenko, Vremya Novostyey, 7 de octubre de 2005. Texto adaptado a partir de una entrevista.

Resumen Berezovski afirma haber aportado 15 millones de dólares a la campaña electoral de Yushchenko. Si este hecho llega a ser confirmado en Londres, la comisión electoral deberá anular los resultados de la elección de Yushchenko. La ley ucraniana prohíbe formalmente las financiaciones provenientes del extranjero. No puede haber un presidente fantoche en nuestro país.
Berezovski se dedica a formar clanes transnacionales. Su interés, al igual que el de Tymoshenko y el del businessman Igor Kolomoiski, era financiar la campaña electoral de Yushchenko para poder después recoger los dividendos, representados por importantes activos ucranianos.
Tymoshenko deberá ser juzgada por los rusos por sus actos y no por sus palabras. Puso en práctica una política pro norteamericana cuando se encargaba de la cartera de la energía. En 2002, cuando su posición electoral en el oeste del país no podía ser más débil, decidió promover el nacionalismo en el este. Hoy vemos materializarse el plan geopolítico concebido fuera del país durante la formación del poder naranja. Como Tymoshenko ya no forma parte del gobierno no podrá acusársele del fracaso de la política de éste, gran ventaja en vísperas de las elecciones legislativas de 2006. Su viaje a Moscú tenía el propósito de tratar de eliminar las acusaciones en su contra y tener así la posibilidad de llevar a sus partidarios al poder. Sus intereses financieros son más fuertes que el interés del país.
Una tercera fuerza escribió el guión de este juego político en el extranjero. Yushchenko y Tymoshenko estarán en familia y se unirán luego de la campaña electoral de 2006. Su desavenencia sirve simplemente para reunir más votos. Al contar con una mayoría en el Parlamento, sus representantes harán todo lo que esté a su alcance para entrar a la OTAN y a la OMC e intensificarán la colaboración con el GUAM contra Rusia.
En estos momentos, el presidente, junto a Kuchma, trata de ganarse la simpatía de Yanukovych para que no moleste a Tymoshenko en el sur y en el este del país. El partido de las regiones no representará nunca una oposición. La represión política de la que hablan los blanco-azules constituye de hecho un mecanismo mediante el cual se trata de que los oligarcas vencidos paguen una compensación a los ganadores. No estamos ante una revolución sino ante una guerra de millonarios contra multimillonarios. Es muy probable que lleguen a un acuerdo.
Los socialistas o el partido popular de Vladimir Litvin sólo forman parte de la táctica de los «naranjas». No puedo confirmar que Moscú apoye a éste o a aquel. Los criterios deben ser la integración, la defensa del interés de los pueblos eslavos. Hay que averiguar qué quieren los políticos, si ingresos puntuales provenientes de Crimea o una verdadera comunidad económica. Como comunistas, estamos preocupados por estos intereses.

«La culpa no la tiene Berezovski, sino su dinero»

Autor Léonid Kravtchuk


 Leonid Kravtchuk fue el primer presidente de Ucrania (1991-1994) antes de ser derrotado por su entonces primer ministro, Leonid Kutchma. Es el líder de la facción socialdemócrata en la Rada (la Cámara alta ucraniana).

Fuente Novyie Izvestia (Fédération de Russie)
Referencia ««Проблема не в Березовском, а в его деньгах»», por Leonid Kravchuk, Novyie Izvestia, 4 de octubre de 2005. Texto adaptado a partir de una entrevista.

Resumen Descubrí en Internet un documento que demuestra que Berezovski transfirió fondos para apoyar la revolución y la democracia en Ucrania. Mi deber era poner al tanto a la población, pero ahora la decisión la adoptará la comisión de investigación. Traté, sin éxito, de que Yushchenko me diera explicaciones. El procedimiento dirá si se justifica o no un impeachment, pero según la ley, un candidato a las elecciones presidenciales no puede utilizar dinero proveniente del extranjero para su campaña electoral. Sin embargo, hay que establecer la diferencia entre el procedimiento de impeachment y el impeachment como tal. El procedimiento se basa en una investigación sobre acusaciones precisas y si el resultado es negativo entonces no es necesario votar para sacar al presidente. Incluso, en caso de que se votara, habría pocas posibilidades de que el resultado fuera positivo. Sería preciso reunir los votos de 337 diputados para ratificar el impeachment, algo al parecer poco realista. El poder afirmó que Yushchenko era honesto y he aquí que descubrimos que desde el inicio, incluso antes de que llegara al poder, era financiado desde el extranjero: me lo confirmó Berezovski.
En la actualidad, los ataques se centran en Kuchma, sobre todo en lo que respecta al caso Gongadze. Yo también fui atacado durante los primeros años de la presidencia de Kuchma, quien había estimado que era útil antes de comprender que se había equivocado con respecto a mí. Actualmente nuestras relaciones son normales, nos llamamos y nos vemos de cuando en cuando.
En mi opinión, Yushchenko hubiera podido citar a los primeros presidentes del país en su discurso inaugural. Ha habido varios intentos por organizar el poder presidencial en el país. En la situación actual, con un ex presidente y un presidente amenazados tanto políticamente como por un fiscal, la creación de un «club de presidentes ucranianos» no forma parte de la agenda. En cualquier caso, la iniciativa debe tomarla el presidente en ejercicio.

«El país sufrirá tremendamente la ruptura del campo naranja»

Autor Yuliya Tymoshenko


 Multimillonaria ucraniana, Yuliya Tymoshenko es primera ministra de Ucrania. Dirige el partido de la Madre Patria, próximo a Viktor Yushchenko y desempeñó un papel central en la «Revolución naranja».

Fuente Le Figaro (Francia)
Referencia «Le pays va souffrir durement de la rupture du camp orange», por Yulia Tymoshenko, Le Figaro, 29 de septiembre de 2005. Texto adaptado a partir de una entrevista.

Resumen En mi opinión, la ruptura del campo naranja constituye un grave error cuyas consecuencias el país sufrirá tremendamente. Hice todo lo que estuvo a mi alcance para evitarlo. No debemos creer sin embargo que esta ruptura entre Viktor Yushchenko y yo representa la derrota de nuestra revolución democrática. Hicimos que la honestidad y la moral formaran parte del juego político. Las elecciones parlamentarias de marzo constituirán la segunda etapa del proceso emprendido para deshacernos del sistema de clanes y de la corrupción.
El nuevo gobierno no se diferencia básicamente del antiguo. Ello demuestra que quisieron sacarme del juego. El nuevo primer ministro era alguien cercano al ex presidente Kuchma; el presidente se acerca por consiguiente al antiguo régimen y ha instaurado un gobierno técnico al mismo tiempo que ha entregado el poder real a los que le rodean. He pasado por lo tanto a la oposición y mi fracción defenderá nuestros ideales democráticos en las elecciones de marzo. A pesar de ello, mantendremos una actitud constructiva con relación a temas tales como la adhesión a la OMC.
Sigo estando orgullosa de la acción de mi gobierno a pesar de los ataques de los que hemos sido víctimas. Logramos aumentar los ingresos fiscales sin elevar los impuestos por medio del combate a la economía subterránea en Ucrania. Transformamos las leyes ucranianas que estimulaban la corrupción. Este fue el tipo de régimen que quisimos desarrollar durante los procesos de reprivatización. Todas las acusaciones sobre el favoritismo del que supuestamente gozaba el oligarca Kolomeiski son falsas.
Espero que las tensiones políticas en Ucrania no afecten la imagen de la revolución naranja en Occidente. Hice una visita privada a Moscú y pude comprobar que nadie se alegraba de las dificultades en Ucrania. Debemos volver a establecer una asociación amistosa y sólida con los rusos. Aproveché esta oportunidad para demostrar que el 90% de las acusaciones lanzadas provenían en realidad de las campañas de calumnias fomentadas dentro de Ucrania por mis adversarios ucranianos.

«Ucrania: no vacilen en cuanto al color naranja»

Autor Stephen J. Flanagan


 Ex investigador del Center For Strategic & International Studies, alto funcionario del Departamento de Estado (1989-1995) y responsable de los países de Europa Central y Oriental en el National Security Council (1997-1999), Stephen J. Flanagan es director del Institute for National Strategic Studies de la National Defense University.

Fuente International Herald Tribune (Francia)
Referencia «Ukraine: Don’t go wobbly on the orange», por Stephen J. Flanagan y Eugene Rumer, International Herald Tribune, 30 de septiembre de 2005.

Resumen Cuando Viktor Yushchenko destituyó a Yulia Tymoshenko decepcionó a los amigos de Ucrania que habían creído en la revolución naranja. Esa revolución no era el último paso hacia la democracia y todos los pasos no se darán en la misma dirección. Europa y Estados Unidos no deben perder la paciencia con Ucrania. Hay que tener en cuenta el camino recorrido.
En 1991 Ucrania obtuvo su independencia después de tres siglos de dominación rusa y posteriormente soviética, transformó su economía para convertirla en una economía de mercado y estableció buenas relaciones con los Estados Unidos, la OTAN y la Unión Europea. Actualmente participa de la coalición en los Balcanes y en Irak. Asimismo, en el invierno pasado dio un paso importante hacia la democracia. Sin embargo, ese país no es perfecto. Tiene una vida política caótica, su código civil es arcaico, su ejército y su burocracia tienen que sufrir una reforma y la corrupción es endémica. Pero los países de Europa Oriental también han tenido esos problemas; Ucrania, simplemente, partió de un nivel inferior.
La ruptura de la coalición que llevó a cabo la revolución naranja constituye un duro golpe para los reformistas, tal como podrían serlo las elecciones legislativas de 2006. Pero no hay que alarmarse, el hecho de que el nuevo Primer Ministro ucraniano abogue por mejores relaciones con Rusia no debe hacer pensar que Ucrania se separa de Occidente.
Una Ucrania estable es esencial para Estados Unidos. Debe mantenerse la misma política: apoyar la sociedad civil y el Estado de derecho, continuar nuestra cooperación a favor de la reforma y la seguridad, y desarrollar los programas de educación y entrenamiento.

«Obsequioso para con Putin»

Autor Andrei Piontkovsky


 Analista ruso, el Doctor Andrei Piontkovsky es colaborador del Hudson Institute y de la Jamestown Foundation.

Fuente Washington Times (Estados Unidos)
Referencia «[Obseqiousness toward Putin->http://www.washtimes.com/op-ed/20050929-085134-5477r.htm», por Andrei Piontkovsky, Washington Times, 29 de septiembre de 2005.

Resumen George W. Bush se mostró deferente hacia Vladimir Putin durante la última reunión que sostuvieron, actitud que el presidente ruso aceptó con arrogancia, mostrándose simplemente cortés o a veces cáustico con respecto a la política exterior de los Estados Unidos. Desde Yalta, en 1945, no habíamos presenciado un desequilibrio tal en las relaciones entre Estados Unidos y Rusia (o entre Estados Unidos y la Unión Soviética).
Putin acusó disimuladamente a Estados Unidos de ser cómplices de la masacre de Beslán y trabaja por la retirada de las bases estadounidenses en el Cáucaso. También exige la salida de las tropas extranjeras de Irak. Putin apoya a Irán y prepara maniobras militares conjuntas con China, simulando una invasión a Taiwán. Pero ante el excesivo despliegue de las tropas estadounidenses y después del huracán Katrina, se siente en una posición de fuerza. Si los Estados Unidos no respetan a Moscú, Rusia equipará militarmente a una serie de Estados. El discurso de Putin es: tal vez yo no sea perfecto, pero después de mí las cosas podrían ser peores. Esa política no beneficia a Rusia, pero es la estrategia del presidente ruso.

«El reto de la sucesión en Rusia»

Autor Christopher Walker

Christopher Walker es director de estudios en la Freedom House y corredactor del informe de esta organización Countries at the Crossroads.

Fuente International Herald Tribune (Francia)
Referencia «Russia’s succession challenge», por Christopher Walker, International Herald Tribune, 29 de septiembre de 2005.

Resumen Cuando los dirigentes europeos se reúnan con Vladimir Putin en Londres el 4 de octubre, deberán alentarlo para que solucione el «problema 2008», es decir, la cuestión de su permanencia o no en el poder al término de su mandato. Este asunto es permanentemente debatido en Moscú, aunque el presidente ruso mantiene una actitud ambigua al respecto.
Esta cuestión abarca una zona mucho más extensa que Rusia. De hecho, desde 1991, se observa una ausencia de mecanismo de sucesión democrática en los países ex soviéticos. Pocos presidentes han dejado voluntariamente el poder. No obstante, a causa de su edad, muchos jefes de Estado de la región enfrentarán este problema en los próximos años. Las elecciones de 2008 en Rusia son críticas, pero hasta entonces se celebrarán diez escrutinios importantes en la antigua área soviética, especialmente en Azerbaiyán y en Kazajstán.
Actualmente el Kremlin trabaja ya en la eliminación de los candidatos importantes para 2008. Cuando el ex primer ministro ruso Mijaíl Kasyanov declaró estar interesado en las elecciones, se abrió una investigación acerca de la compra de una de sus casas. Un poco antes, Mijaíl Jordorkovsky había sido condenado a nueve años de prisión por fraude fiscal debido a su financiamiento de actividades políticas. Los medios rusos de comunicación se han mostrado muy complacientes con el poder en estas cuestiones. El propio Putin asumió el poder de una forma bastante dudosa, pues Eltsin demitió seis meses antes del término de su mandato a cambio de una impunidad otorgada por Putin.
El modelo del «dirigente vitalicio» no desapareció con la URSS. Si las elecciones son adulteradas en 2008, eso representaría un mensaje negativo para las ex repúblicas soviéticas. Hay que movilizarse para que se celebren elecciones libres en Rusia.

«Instituto para la exportación de la democracia»

Autor Serguei Taran

Serguei Taran, doctor en Ciencias Políticas de la Duke University, fue una de las figuras cimeras del movimiento estudiantil opositor Pora que contribuyó a la caída del presidente Kuchma en Ucrania durante la «revolución naranja». Taran se alejó de la formación política surgida de Pora y fundó en Kiev el Instituto de Medios Masivos de Comunicación que defiende la libertad de prensa, así como la rama ucraniana del Instituto para la Democracia cuyo objetivo público es exportar la democracia a los países de la ex Unión Soviética.

Fuente Deutsche Welle (Alemania)
Referencia ««Demokratie-Export aus der Ukraine»», por Serguei Taran, Deutsche Welle, 29 de septiembre de 2005. Texto adaptado a partir de una de entrevista.

Resumen En realidad, Pora y nosotros no somos distintos, sólo realizamos acciones diferentes. Tenemos el mismo objetivo, el de apoyar y promover la democracia. El Instituto para la Democracia es una organización internacional; simplemente nuestra sede se haya en Kiev.
Normalmente, en los países democráticos, los jóvenes quieren salvar el mundo o cambiarlo. En Alemania por ejemplo, donde todo es bello y donde no hay gran cosa que cambiar, los jóvenes van a África para salvarla. Por supuesto, no estamos en África, pero de todas formas hemos tenido la misma suerte de poder contar con otras organizaciones que han venido aquí. Eso ayuda a construir un mundo mejor. Cuando luchamos por la democracia en Azerbaiyán o en Bielorrusia, entonces también defendemos la democracia en Ucrania. Es un principio importante para los países democráticos el que la gente se movilice también por la democracia de los demás países. Nuestra prioridad son los Estados de la ex Unión Soviética pues tenemos afinidades y la mayoría de las personas allí hablan ruso. Azerbaiyán y Bielorrusia son dos países donde la receta de una revolución no violenta según el modelo de lo que se hizo en Serbia y Ucrania podría funcionar. La gente de esos países tienen ya una experiencia sobre democracia; pronto se celebrarán elecciones y sobre todo –es un punto importante para un movimiento como el nuestro– la mayoría de la población se agrupa en los centros urbanos.
Somos una red informal, es como en Internet, la red no está organizada de manera estructurada. De ahí proviene su fuerza. No es una red que agrupe a miembros con rigidez y reglas precisas. Sencillamente somos una clase política de gente que quiere cambiar el mundo y conducirlo por una vía mejor, es todo. ¿Quién podría hacerlo en nuestro lugar? Sentimos que debemos hacerlo, no es una decisión racional. Cuando salvas a África tampoco es una decisión racional, es tu corazón quien te ordena hacerlo.

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